Las prostitutas de lujo son seguramente las mujeres que más sexo practican. Por ello existen diferencias entre tener sexo con una escort profesional al sexo que hayas tenido antes con cualquier otra pareja.

Además, la situación no es la misma. En este caso, los dos van directos al grano, saben a lo que van y buscan lo mismo. Y muchos hombres no se atreven a tener esa primera vez con una puta profesional por miedo a no saber como comportarse ante una situación como esta.

Según las experiencias que algunos de los clientes han querido contarnos, esa primera vez se siente algo de nervios, una sensación de muchas ganas mezclado con un poco de vergüenza. Incluso un poco de miedo por si estará a la altura de la escort… cada hombre pasa por una experiencia distinta y vive cosas distintas en su primera vez con un puta de lujo.

Por ello, queremos dejaros aquí algunas de las experiencias que han tenido algunos hombres al contratar los servicios de una escort por primera vez. Qué sensaciones tuvieron, como fue, que tal en la cama…

Y por supuesto, agradecerles sus relatos y que estén tranquilos porque habrá total confidencialidad.

Mi primera experiencia con una prostituta de lujo en Madrid

– Hombre, de 30 años de edad, he tenido varias novias y me he acostado con bastantes mujeres a lo largo de mi juventud, de todo tipo, guapas y menos guapas, españolas, y extranjeras, más jovenes y más mayores que yo… Pero después de dejarlo con mi tercera novia, mis amigos y yo fuimos de putas por Madrid. Empezamos saliendo de fiesta, y entre el alcohol y la noche, acabamos llamando a una agencia de escorts para que vinieran algunas putas a nuestro hotel. En principio, todos muy valientes, pero a la hora de la verdad… cada uno a su habitación…

Primera cita escort profesional

Eran ya altas horas de la madrugada, casi ya ni me afectaba el alcohol y mi sensación era entre deseo de que llegara y verguenza de como comportarme. Incluso pensando en si estaría a la altura. Pero bueno, si es ella la que tiene que estar a la altura, no yo que soy el que paga. Pero aún así, esa primera vez se te pasa por la cabeza.

El caso es que estaba en la habitación, en la cama, esperando a que la escort llamara a la puerta. Y ese momento llegó. Abrí y me encontraba a la mujer de las fotos. La verdad que la primera impresión fue bastante buena, porque a pesar de las horas que eran, ella iba muy arreglada y elegante, alta y muy estilosa, la verdad que me sorprendió y me gustó mucho. Mucha mujer para mí, pensé. Pero sí, era para mí.

Los nervios de la primera vez

Y claro al verla tan espectacular, esos nervios afloran un poco más, y después de un hola, que tal, no se me ocurría qué más decir. Gracias a Dios fué ella la que empezó un poco a darme conversación. Me debió ver un poco nerviosillo y ella intentó en todo momento darle la máxima normalidad a la situación. La verdad que me relajó mucho, ella llevaba las riendas y yo solo me dejé llevar. Y desde ahí hasta el final de la noche… ESPECTACULAR. No puedo decir otra cosa, porque desde luego, nunca, ninguna mujer me había hecho lo que ella me hizo y ni me había tratado como ella. Me empezó a quitar la ropa, besándome por todo el cuerpo hasta llegar al pantalón. Ahí yo ya estaba viendo el cielo y ni si quiera habiamos empezado. Entonces empezó con un francés natural que me volvió loco. Después al tema. Yo sin haberlo pensado, ni siquiera llevaba condones, pero la señorita iba bien preparada y ella misma lo sacó.

Y a partir de ahí, lo dejo ya para mí. La verdad que me fue con muy buena impresión la primera vez, y he repetido cita con esa misma prostituta y con otra diferente y el trato ha sido igual de bueno. La verdad que de ua puta no te esperas un trato tan educado y mi sorpresa fué muy agradable. Aunque lo que si no me he podido quitar, son esos nervios iniciales cada vez que la escort llama a mi puerta. Pero en cuanto entra y empezamos a hablar se me pasa.

– Hombre, 37 años. Mi primera vez fué porque un amigo ya había tenido varias citas con señoritas de compañía y solo me contaba cosas espectaculares de sus noches con ellas. Todas las cosas nuevas que probaba y lo bien que lo pasaba… vamos que al final caí. Al principio me daba un poco de reparo, ya no solo por tener sexo pagando si no también por el tema de la higiene y todo eso… a mí era algo que me preocupaba. Así que la primera vez no escatimé e intente buscar escorts de lujo, no quería pasar un mal rato y ya que gastaba tanto dinero prefería hacerlo bien y no llevarme el disgusto. Así que empecé a buscar por internet agencias de escorts en Madrid, la verdad que había muchas y todas con buena pinta. Así que metiendome en varias de ellas, ya intentaba elegir según como fuera la chica.

Escorts profesionales muy distintas entre sí

A mi me gustan rubias, altas, delgadas y con grandes pechos. Cuando miraba sus fichas en la web, me dí cuenta que en algunas agencias también detallaban los servicios que hacían, así que para no llevarme luego el chasco de que la señorita me dijera que no lo hace, escogí también mirando eso. Y es que ya que tenía una cita con una escort profesional, mejor que haga los servicios sexuales que a mi más me apetecían.

El caso es que elegí a una preciosa escort española, y al llamar por teléfono (algo que también me dió un poco de corte al principio) me cercioré de como era y los servicios que hacía. Pero justo la escort que yo había elegido no estaba disponible en ese momento. Pero la verdad que la compañera que me atendió por teléfono fue myu amable y me buscó el perfil de chica que yo quería. Me dijo que chicas había similares y guiaba por la web mientras yo veía sus fotos. Me dió un tiempo para decidirme y volví a llamar ya decidido por una escort de características bastante parecidas a la anterior.

Escort que recibe en su apartamento

 

La cita fue en su apartamento. Cuando llegué allí, me dieron el número y piso y allí fuí (aunque a última hora casi salgo corriendo). Pero ya que estaba, me atreví, y llamé al timbre. Me abrió la señorita de las fotos, que a pesar de estar en su apartamento estaba super arreglada, bien vestida y elegante para recibirme. Una de las cosas que más me preocupaba era la higiene, pero entre y el apartamento se veía muy limpio, todo recogido, y en la habitación todo preparado para la ocasión. Me ofreció tomar una copa nada más entrar y me enseñó el baño. Mi primer miedo superado. A partir de ahí, todo era deseo, y entre la copa y unos besos empezamos a besarnos. Enseguida me llevó a su habitación y… imaginaros el resto de la noche (la parte del sexo no la cuento).

En fín, toallas limpias, sábanas desechables, condones… todo impecable. La experiencia estuvo mejor de lo que esperaba, en cuanto al sexo y en cuanto a todo lo demás. Y he de admitir que desde entonces, ya he repetido alguna que otra vez con diferentes escorts profesionales de lujo.

1 Comentarios

  1. Lichis

    Hola, yo soy de esos indecisos que no se atreven a llamar por primera vez.. no hago más que buscar y mirar páginas de escorts pero a la hora de la verdad…. jeje. Pero no será por falta de ganas, son todas guapísimas. A ver si se me quita la verguenza y me animo a llamar yaaa

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